Tenía tiempo, por aquél entonces lo tenía.
Sentada al borde de la cama me rio, lloro, despierto, sueño, muero de placer... Por aquél entonces, tenía toda la vida por delante.
Tengo ese sueño, continuamente, donde la sangre se escapa de mi cara y el suelo de mis pies, donde siento que mi estómago va a estallar de miedo, de vértigo...
Me miro en un espejo, ya no está empañado por mis ojos, las cosas pasan por una razón, da igual lo que pase, da igual si es malo o bueno, si río o lloro. Quiero quedarme al borde de ese abismo, cuando nadie quiere mirar, cuando las cosas se ponen feas o muy difíciles, miro ese abismo, como la cueva del conejo blanco de Alicia y siento que me caeré, sin remedio, siento que, o me caigo, o me tiro, y solo me separa de ser libre el miedo, todo ese miedo que he sentido toda la vida, miedo de saber, de conocerme, de saber como soy en realidad...
Miro en ese abismo, y me veo, me veo siendo tan feliz que podría morir de felicidad...Ser feliz, al fin y al cabo, sólo depende de mí.
Quiero ser sin importarme quien esté mirando o juzgando.
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3 comentarios:
Todos deberíamos echar el miedo a la papelera más cercana. La teoría es muy fácil, todos la conocemos. Pero llevarlo a la práctica con todas sus consecuencias...eso ya es más complicado...
Ser feliz depende de ti, de que te sientas a gusto con lo que tienes, que estoy segura que es mucho...
Ser tú misma. He ahí el punto más difícil y a la vez más absurdamente sencillo de la Vida.
La Felicidad sólo depende de ti. Tú eres quien decide si abrir las puertas de tu corazón, o si cerrarlas por miedo a que se forme corriente.
Un abrazo. :)
Poder verte así, imaginarte así, feliz es el primer paso para adentrarte en el abismo de la grandeza... Sigue mirando ahí
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