sábado, 12 de septiembre de 2009

¡Valladolid quema!

Estoy en un fín de semana de reflexión,por supuesto y gracias a Dios, reflexión sana, sin llorar, sin ni siquiera pestañear, solo pensar...
Me encuentro en un lugar diferente al mío habitual, me he mudado por unos días al piso de una amiga, necesitaba cambiar de lugar.
Claro, que yo no sabía que aquí corre de todo menos tranquilidad, me he ido a mudar justamente en el momento en que la gente aparece como por arte de magia ,cuando las neuronas pretendían ser oasis de sosiego y no un cóctel entre mil botellas de alcohol.
Sí, son fiestas.Anoche me encontraba para mi sorpresa admirando a Carlos Baute moviendo sus caderas al ritmo de mi corazón esta colgando en tus manos.No, no lo soporto.No puedo ver a ese hombre.
Después de varias copas y ganas deshinibidas de hacer locuras, me encuentro la misma gente de mi lugar común.Personas que tan sólo buscan entretener sus lenguas esa noche, y porque no si pueden, conseguir algo más.
He decidido aparcar a los hombres.Si, lo voy a hacer por un corto período de tiempo.Me niego a conocer a alguien una noche cualquiera y que luego te suelte la palabra te quiero y te enamores como la típica mujer tonta y estúpida que eres.
Desde hoy, que lo sepas aunque no me leas,tan sólo eres mi fantasma.Te arrastraré hasta las sombras y allí te dejaré encerrado hasta que sea capaz de sacarte para no hacerme más daño.
¡Hoy desperté!.

3 comentarios:

Nebroa dijo...

Dios! cómo se hace eso de dejar apartados a los hombres!? yo no puedo! soy un albañil!!
Noo, en serio! yo he tomado esas mini decisiones a menudo, al menos me decía que los apartaba como 'objeto al que colgarme'. Para todo lo demás, que sigan estando ahí :)

Desde mi realidad dijo...

A veces hacen falta esos "parones" para colocarnos en nuestro sitio y saber realmente lo que queremos o necesitamos.
Espero que el finde de reflexión dé para mucho, y que sea para bien!

Unknown dijo...

A eso lo llamo yo una decisión difícil.

En el fondo, y aunque nuestra cabeza, corazón y demás miembros de nuestra persona nos lo nieguen los hombres (o mujeres según el caso) no son tan importantes.

Un descanso después de un par de vueltas en esta montaña rusa es bastante recomendable.