martes, 8 de septiembre de 2009

La razón de vivir.

He vuelto!!
Después de un fin de semana en ferias en el pueblo, de trabajo fuera de casa, de trabajo en casa cosiendo trajes, de reorganización de ideas... puedo decir que sigo viva.
Hoy la entrada va por ellos, ellos son la razón de vivir, mi razón de vivir.



Ellos son culpables de que nada mas entrar por la puerta, la sección de los niños de 2 a 3 años me digan alguna tontería y me eche a reír aunque me haya levantado a las 8 y media y mis sentidos aún no estén despiertos.
O que vengan los niños de la ludoteca a decirme que les mire su cuadernillo de verano a ver si esta todo correcto, o que me pregunten si juego a la comba con ellas o al fútbol con ellos...

Hoy al entrar, traía los trajes conmigo, un simple gorrito a estilo universitario con su túnica a juego....


-¡Belén, ya soy mayor mañana empiezo el cole!
Y luego salta mi pequeña, que con tan solo seis años le dice:
-Si, pues despues te vas a aburrir....
-¡Pero bueno!Si el cole es divertido.
-Si, cuando no te mandan toneladas de deberes,y la profesora no parece la bruja piruja salida de un castillo encantando.
Son todo un espectáculo, de verdad.

Tan solo tres años y estan deseando empezar...Se me caían las lágrimas esta mañana.Después quien sabe si volverán o no a la guardería, o tal vez si aunque sea a la sección ludoteca, pero si no vueleven se olvidarán, ya no se acordarán de mí y yo que los quiero tanto...

-Alba,¿Cuánto me quieres?.
-Muuuuuchooo.
-A ver dame uno de esos besos fuertotes que das tu con tantas ganas.

Y te estruja la cara y casi te la rompe e incluso te hace daño pero no importa porque me gusta la sensación.

-Venga chicos, vamos a comer, a ver viene el avión de color amarillo,ruuuuuuuuum.

Y todos los que a mi me tocan cogen la cuchara decididos, a la vez,porque ya son mayores y pueden comer solos, y se meten el avión de color amarillo que va a parar al aeropuerto, a su boca.


-Belén, viene el gnomo.
-¿Qué gnomo?
-Ese, esta debajo de la mesa.
-¡Ah si!Pero ese gnomo es bueno, no te hace daño.¿Vamos a jugar con él?

Y luego la veo debajo de la mesa jugando con el gnomo, porque el gnomo es un gnomo bueno....


Todos diferentes, todos tan parecidos...

Echare de menos a Alba y su especial modo de quererme, a Carmen y su particular forma de jugar conmigo, a Larita que nunca hablaba y siempre se escapaba de tu mirada porque es una pequeña vergonzosa pero cuando te decia algo o te daba un beso, lo hacía con todo el cariño del mundo...

A Pablo y su manera de correr por toda la clase hasta que se caía y siempre acababa partiendose el labio y pegandome unos sustos impresionantes, o a Sergio que a pesar de tener dos años y medio ya todavía llevaba pañal y cuando se lo quería quitar justo era el momento en que se hacía pis y me empapaba toda.Menos mal que con el tiempo aprendí.
Abel, que pegaba a los otros niños y luego te miraba para ver si le habias visto y cuando veía que lo habías visto todo, empezaba a llorar porque sabia lo que venía y te decía me voy a portar bien te lo prometo que no vuelvo a pegar.Luego lo castigabas en el rincón de pensar,y te soltaba ya he pensado en lo que hecho, he sido malo, no lo volveré a hacer pero al rato volvía a portarse mal.Luego corría por la clase diciendo que yo era su novia.No, si al final me salen pretendientes...

Tambien echare de menos a mis niños de ludoteca.
A elenita y su habitual ganas de no comer y ponerse a llorar con esos ojos tan azules como el mar y me miraba y me hacia prometer que no comería en la guardería, claro que yo no podía prometer eso, pero al final comía.
O a Eric que siempre nos metía en problemas incluso robándonos el dinero de la caja, pero luego era un pequeño trozo de pan.
Mi pequeña María con la que mas tiempo estuve, y de hecho con la que mas tiempo estoy, a ella la echare de menos, pero solo dentro de la guardería.Cuando la bajaba del cole en invierno e íbamos saltando entre los charcos o tirándonos bolas de nieve.Ahora se ha echo demasiado mayor como para jugar.Ahora, solo me quedará verla en catequesis.

Y ahí les dejo las sonrisas que me alimentan día a día, los recuerdos que me quedan, y la esperanza de que cuando me vean por la calle aún se acuerden de mí.

Y es que sin ellos no soy nada, me quedo con todo lo bueno de ellos, me quedo con su inocencia que se va perdiendo a medida que crecen.

P.D.Esa foto fue tomada en nuestro pasadizo secreto, el que lleva al parque...:)

3 comentarios:

Unknown dijo...

Son nuestros pequeños trozos de pan. Personitas de las que te puedes fiar cuando te dicen "te quiero", a quienes puedes mirar a los ojos y verles el corazón y a ti en él. ^^

Y aunque un día se vuelven mayores y olviden, esa parte del corazón la tendrán pintada con pintura de dedo y purpurina de color.

Nebroa dijo...

Aysss...cómo me gustan los niños, la alegría que pueden trasmitirte en un sólo instante...aysss

Zara dijo...

es precioso...!